La toxoplasmosis gatos, es una zoonosis bastante común, en la mayoría de los casos, una infección inofensiva para un animal sano. Solamente un gato enfermo o debilidato por una patología grave, como el cáncer o la leucosis, corren el riesgo de ver cómo evoluciona la enfermedad y se deteriora su salud a causa de esta infección.
Por otro lado, si un gato infectado cohabita con una mujer embarazada, los riesgos de malformación para el feto son reales. Por lo tanto, es una enfermedad que hay que vigilar de cerca en el caso de una mujer embarazada no inmune.
¿Cómo se produce la toxoplasmosis gatos?
Por lo general, un gato se infecta con parásitos de toxoplasmosis cuando es joven. También cuando sale a cazar pequeños roedores portadores de formas enquistadas del parásito. Estos roedores se denominan huéspedes intermedios, porque no desarrollan la enfermedad.

En cuanto al gato, se dice que es el huésped definitivo de este parásito. Las larvas ingeridas evolucionan hasta la fase adulta de desarrollo en su cuerpo. Una vez que las larvas se convierten en adultos en los intestinos del gato, comienzan a poner millones de huevos que el gato expulsa y disemina en sus heces. Así, el ciclo de la toxoplasmosis continúa, dando lugar a nuevas infecciones.
Síntomas y riesgos de toxoplasmosis felina
En un gato sano, la toxoplasmosis es difícil de detectar sin un análisis de sangre. Es posible observar un poco de fiebre, algo de fatiga o diarrea en caso de sobreinfección, pero es difícil conocer las causas. La mayoría de las veces, el gato no muestra ningún signo de enfermedad.
En cambio, si el sistema inmunitario del gato está deprimido a causa de una patología (leucosis, cáncer…), en estos casos la toxoplasmosis gatos es entonces susceptible, y llega a formar quistes en los músculos y el cerebro, de provocar una neumonía, trastornos neurológicos, una pancreatitis, un miocardio o una hepatitis.
En el caso de una gata preñada, el paso de los toxoplasmas en la placenta puede provocar abortos, emaciación del recién nacido o incluso problemas locomotores o neurológicos del gatito.
Diagnóstico de la toxoplasmosis en gatos
Es difícil para el veterinario hacer un diagnóstico preciso de la toxoplasmosis como enfermedad declarada; esto se hace eliminando las causas de la infección. Un análisis de sangre permite determinar si el gato tiene alguna deficiencia en las funciones de su organismo.
Mediante un examen de sangre que se realice en la clínica veterinaria u hospital veterinario, el veterinario buscará la presencia de leucemia, VIF (SIDA felino) y anticuerpos para detectar la toxoplasmosis. Es importante recurrir a veterinarias cerca, o veterinarias a domicilio que puedan diagnosticar a nuestro gato de la manera más correcta.
En caso de que los síntomas del gato sean agudos o muy persistentes hay veterinarias 24hs y veterinarias urgencias que estarán dispuestos a atender a nuestro amiguito felino.

Tratamiento de la toxoplasmosis
Al igual que la enfermedad toxoplásmica es difícil de establecer, su tratamiento es delicado de poner en marcha. De hecho, se administrarán conjuntamente varios tratamientos: antibióticos, inhibidores de la síntesis del ácido fólico, medicamentos destinados a apoyar al organismo, que pueden ser encontrados fácilmente en farmacias veterinarias.
Después del tratamiento, es posible que persistan los trastornos neurológicos y algunos efectos secundarios que pueden ser irreversibles.
Prevención de la toxoplasmosis felina
Desgraciadamente, no existe ninguna vacuna para proteger a su gato contra la toxoplasmosis. En el caso de los gatitos o los gatos jóvenes, puedes evitar que salgan al exterior y darles un alimento adecuado, evitando la carne cruda o congelada, que también podría estar contaminada. Pero en cuanto el gato se acostumbra a salir y pasear, es imposible evitar que coma hierba contaminada o que frecuente roedores infectados.
Toxoplasmosis, una enfermedad transmisible al ser humano
Se estima que entre el 40% y el 60% de los gatos a nivel global están infectados por la toxoplasmosis. Como en la mayoría de los casos, un gato infectado no desarrolla ninguna enfermedad a causa de este parásito, esta contaminación no representa un gran riesgo para la salud de su animal.
Sólo las mujeres embarazadas que convivan con un gato tendrán que tener cuidado al ser controladas médicamente, pasando análisis de sangre y siguiendo un tratamiento adaptado, para evitar cualquier riesgo de malformación fetal.
Como hemos visto, la toxoplasmosis puede transmitirse al ser humano por la simple ingestión de los huevos liberados por el gato en el ambiente. Este es el principal peligro de la Toxoplasmosis, y en particular la contaminación de la mujer embarazada.
Si se contamina por primera vez cuando está embarazada, la enfermedad puede transmitirse intrauterinamente al feto y causar daños importantes. Las principales precauciones que hay que tomar son de dos tipos:
Higiene
La embarazada debe evitar manipular la caja de arena del gato con las manos desnudas y, en general, cualquier objeto que pueda haber estado en contacto con los excrementos del gato. Debe lavarse las manos con la mayor frecuencia posible.
La comida
La mujer embarazada debe prestar atención a su alimentación y, en particular, a la carne, que debe estar siempre bien cocinada.

¿Es el gato la primera fuente de contaminación para la mujer embarazada?
El gato preocupa especialmente a las mujeres embarazadas y no inmunizadas, porque puede transmitir la toxoplasmosis. Ciertamente puede ser un portador, pero no es la primera fuente de contaminación, ni mucho menos. Es más peligroso comer carne mal cocinada o verduras mal lavadas que acariciar a tu gato.
La toxoplasmosis, es una enfermedad que no debe ser tomada de forma ligera ni irresponsablemente.
En Al Veterinario contamos con especialistas altamente capacitados para tratar a tu gato con la delicadeza y profesionalismo que este se merece. Cuidamos la salud de tu gato y de tu familia llevando el proceso adecuado de diagnosis y tratamiento con la finalidad de que tu gato supere esta enfermedad de manera efectiva y pueda disfrutar de una vida plena sin complicaciones medicas.
