La presión arterial de un perro puede ser demasiado alta, lo que puede provocar graves problemas de salud si no se trata. Aunque la hipertensión no siempre da lugar a signos clínicos, el tratamiento para la presión arterial perros debe iniciarse lo antes posible porque esta enfermedad cardiovascular puede causar daños en ciertos órganos de los perros hipertensos.

Presión arterial perros: Clasificación

Existen dos tipos de hipertensión, una elevación de la presión arterial perros:

Hipertensión esencial

Conocida como hipertensión primaria, se trata de una forma idiopática, es decir, sin ninguna causa inherente particular, que no se observa comúnmente en los perros y su incidencia es aún poco conocida. Sin embargo, hay factores de riesgo que favorecen su aparición, como la obesidad, la falta de ejercicio o dieta desbalanceada.

presión arterial en perros

Hipertensión secundaria

Está causada por una enfermedad cuya evolución es solapada. Produce complicaciones en perros que padecen obesidad, tumores, diabetes mellitus, aumento de los niveles de glucocorticoides (hipercorticismo), hipotiroidismo o hipertiroidismo.

Cuando un perro padece una enfermedad como las mencionadas anteriormente, es muy importante controlar su presión arterial con regularidad. De hecho, esta medida preventiva permite tratar al animal lo antes posible, ya que ofrece la oportunidad de detectar muchas enfermedades en una fase temprana.

Por ello, se recomienda que todo propietario de un perro se someta a una revisión general una vez al año, o incluso cada seis meses.

Hipotensión en perros

En caso que disminuya la presión arterial de tu perro, es necesario llevarlo de inmediato al centro veterinario. La hipotensión puede deberse a falta de volumen sanguíneo en la mascota, ya sea por un sangrado interno o externo. También existe otras causas de hipotensión que él especialista puede diagnosticar con el examen físico.

Si se encuentra con la lengua fuera, inconsciente, débil, se evidencia sangrado, es importante acudir cuanto antes para garantizar los cuidados pertinentes los antes posible.

Presión arterial alta: Emergencia clínicas veterinarias

La hipertensión arterial es una enfermedad grave, ya que sus consecuencias sobre determinados órganos suelen ser extremadamente graves. Normalmente los médicos veterinarios pueden diagnosticar de forma inmediata antes de que sea muy tarde y en efecto, provoque graves daños en:

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Para evitar lesiones mayores, es necesario consultar urgentemente a las clínicas veterinarias ante la menor duda, quienes pueden tratar la presión arterial perros.

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Hipertensión en perros: los signos que deben alertarte

Como hemos visto, la hipertensión arterial no siempre provoca síntomas, pero si se debe a una patología subyacente (la forma más común en los perros) el animal puede presentar signos clínicos como:

Lo importante es detectar estos síntomas clave para trasladar a tu mascota a veterinarias urgencias, o alguna de clínica veterinaria cerca.

Pueden observarse muchos otros síntomas, que dependen de la enfermedad subyacente. Así, además de los síntomas físicos y/o funcionales, también se puede observar en el perro que sufre de hipertensión manifestaciones directamente relacionadas con la causa de esta hipertensión, a saber:

Por lo tanto, podemos ver cómo los síntomas de la hipertensión en los perros son muy variados. Su intensidad también depende de su nivel de evolución, de su gravedad y, por tanto, de los daños que ya haya causado en uno o varios órganos.

Presión alta en perros: diagnóstico y tratamiento

El veterinario puede diagnosticar la hipertensión basándose en los síntomas descritos por el propietario del animal. Pero siempre mide la presión arterial para confirmar su diagnóstico. Para su información, la presión arterial normal se define como un valor medio entre 85 y 120 mmHg (milímetros de mercurio es la unidad de presión utilizada).

Los exámenes adicionales son esenciales para identificar una enfermedad subyacente y, por tanto, prescribir los adecuados tratamientos presión perros. Este tratamiento, administrado caso por caso, depende de la patología de origen de la hipertensión.

Seguimiento estrecho del perro

Presión arterial perros

A continuación, es necesario un seguimiento del perro hipertenso, lo que implica una visita de control mensual, primero para adaptar la dosis, y luego cada 3 a 6 meses, según el caso.

Más que tratar directamente a tu mascota con antihipertensivos, que es lo que se espera, recuerda que se juega con la vida de tu mejor amigo, y el tratamiento se debe convertir en la prevención, ya que sólo un profesional capacitado es único autorizado de recetar y medicar, tomando en cuenta, el peso, la talla y los resultados de laboratorios, estableciendo un diagnóstico y tratamiento.

Es fundamental respetar este seguimiento porque en caso de sobredosis o infradosis, la recidiva es inevitable.

Hipertensión en perros: Prevención

Hay que hacer todo lo posible para evitar que su perro desarrolle algún día hipertensión. Los medios de prevención son los mismos que para los humanos. Por ejemplo, es esencial que su perro tenga un estilo de vida saludable.

Esto implica una dieta equilibrada y una actividad física diaria suficiente para luchar contra la obesidad.

Es fundamental prohibir el azúcar y limitar la sal en los perros, un consejo que se dirige especialmente a los propietarios que preparan sus propias raciones para sus mascotas o alimentan a sus perros con las sobras de las comidas de los miembros de la familia.

Por último, no hay que descuidar las revisiones de salud, los exámenes rutinarios que son tan importantes para la detección precoz del más mínimo problema de hipertensión o enfermedad subyacente y, por tanto, las revisiones geriátricas para perros de tan solo 7 años de edad, ya que, cuanto más mayor son, más expuestos están al riesgo de hipertensión.